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Ley 25.326 y consultorio de psicología: qué tenés que saber sobre los datos de tus pacientes

31 de julio de 2026

Si pensás que la Ley de Protección de Datos Personales es un tema de bancos, aseguradoras y empresas grandes con departamento legal propio, hay algo que probablemente no sabías: si tenés un consultorio de psicología y llevás historias clínicas de pacientes, la Ley 25.326 te aplica a vos, aunque trabajes solo y sin ningún tipo de estructura formal detrás.

No hace falta que te conviertas en abogado para cumplirla. Pero sí conviene entender qué exige realmente, porque los datos que manejás — motivos de consulta, diagnósticos, historia de vida de tus pacientes — están en la categoría más protegida que existe dentro de esta ley.

Qué es la Ley 25.326 y a quién aplica

En criollo: es la ley argentina que regula cómo se recolectan, guardan y usan los datos personales de las personas. Aplica a cualquiera que tenga una "base de datos" con información personal — y una carpeta de historias clínicas, un Excel de pacientes o un Drive compartido con notas de sesión cuentan como eso, aunque no lo pienses en esos términos. No importa si sos un consultorio unipersonal o una clínica con veinte profesionales: si guardás datos personales de pacientes, la ley te alcanza.

Por qué los datos de salud mental son "datos sensibles"

La ley clasifica ciertos datos como "sensibles" — entre ellos, todo lo relacionado a la salud, incluida la salud mental — porque su exposición puede generar un daño concreto a la persona: discriminación, estigma, consecuencias laborales o sociales. Esa categoría implica un nivel de cuidado más alto del que se le exige, por ejemplo, a un mail o un teléfono de contacto. En la práctica, esto significa que una historia clínica psicológica requiere más resguardo que casi cualquier otro dato que manejes en tu consultorio.

Obligaciones concretas para un consultorio psicológico

  • Consentimiento informado del paciente: que sepa qué datos se registran y con qué fin.
  • Confidencialidad y acceso restringido: que la información solo esté disponible para quien efectivamente la necesita — en un consultorio unipersonal, básicamente vos.
  • Seguridad de los datos: medidas razonables para que esa información no quede expuesta — desde algo tan simple como una contraseña en tu computadora, hasta encriptación si la información está en la nube.
  • Cuidado especial si guardás historias clínicas en Excel o Drive compartido: estas herramientas no fueron pensadas para datos sensibles, y suele ser fácil (por accidente) dejar una carpeta o un archivo con permisos más abiertos de lo que creías.

Errores comunes que exponen al psicólogo

  • Compartir una carpeta de Google Drive con historias clínicas sin revisar quién tiene acceso, o dejarla con enlace abierto "para compartir rápido" con un colega.
  • Mandar una historia clínica completa por mail sin ningún tipo de cuidado, cuando el mail no está pensado como canal seguro para datos sensibles.
  • Usar el mismo Excel o la misma carpeta para varios consultorios o colegas que comparten espacio físico, sin separar el acceso a la información de cada uno.
  • Guardar contraseñas de historiales clínicos en post-its o en documentos sin protección, accesibles a cualquiera que use la misma computadora.

Ninguno de estos errores parte de mala intención — todos son la consecuencia natural de gestionar información sensible con herramientas que no fueron diseñadas para eso.

Cómo NotaMind ayuda a cumplir

En NotaMind los datos clínicos se guardan encriptados en reposo, y el acceso está restringido al profesional dueño de la cuenta — nada de carpetas compartidas por accidente ni archivos sueltos dando vueltas. No reemplaza el consentimiento informado que tenés que pedirle a cada paciente, pero sí te saca de encima la parte más riesgosa: dónde y cómo vive esa información una vez que la registraste. Conocé cómo funciona acá.